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El camino de regreso

Devoción del 6 de agosto
 
De sus amigos en RayStedman.org

¿Cómo puedes decir: “No soy impura, nunca anduve tras los baales”? Mira tu proceder en el valle, conoce lo que has hecho, dromedaria ligera que corre de un lado a otro, asna montés acostumbrada al desierto, que en su ardor olfatea el viento. De su lujuria, ¿quién la detendrá? Ninguno que la busque se fatigará, porque en el tiempo de su celo la hallará. (Jeremías 2:23-24)

¿Ves la imagen? Si alguna vez has trabajado entre caballos, sabes de lo que está hablando. He aquí una yegua en celo, deseando. Un poco después, en el capítulo 5, habla sobre los sementales lujuriosos que continuaron relinchando tras las esposas de sus vecinos. Dios utiliza estas vívidas figuras para despertar a Su pueblo a lo que están haciendo. Hay una franqueza maravillosa en las Escrituras que a veces reprende a la mojigatería victoriana que hemos heredado y que a menudo exhibimos cuando hablamos de estas cosas. Dios tenía la intención de que aprendiéramos del reino animal. Le dio a los animales un tipo de sexualidad diferente de la que nos dio a nosotros, para que podamos aprender de ellos, podamos tener una imagen vívida de qué aspecto tenemos cuando comenzamos a tener lujuria de todo lo que se nos presenta, y al estar disponibles para cualquier locura, cualquier emoción, cualquier impulso, aparte de Dios mismo. Así que Dios muestra esta vívida imagen. Debió de tener gran significado para la gente de Judá. Entendían el aspecto que tenía un animal en celo, cuán impaciente está por ser satisfecho.

Me acuerdo de una escena de mis días en la escuela secundaria en Montana, mientras estaba trabajando en un rancho. Un día vino un grupo de personas de la ciudad para montar a caballo. Entre ellos había unos profesores de escuela; uno de ellos era mi profesora de inglés, que era un poco mojigata. Me acuerdo que fue dado un semental para montar. Cuando le estábamos poniendo la montura, el semental se excitó tremendamente sobre una yegua que había allí cerca. ¡Al día de hoy todavía me acuerdo de lo roja que se le puso la cara al sentarse en el caballo e intentar dominarlo, mientras que el resto de la gente intentaba hacer como que no estaba pasando nada!

Este es el tipo de imagen que Dios muestra y dice: “Es así como eres. Ese eres tú, deseando tras cada cosa que se presenta, viviendo para las emociones, queriendo ser satisfecha de alguna forma. Eso lo cubre todo desde el estar viendo la tele continuamente y sin parar, a las interminables sesiones de golf, a los antros de estriptís, a la heroína, al odio y la violencia. Eso es lo que ocurre cuando el corazón comienza a alejarse de Dios hacia la degeneración.

Padre, gracias que me has llamado a Ti. No entiendo eso, pero estoy agradecido. Te pido que cuando desee tras otras cosas que llegara a un sitio donde quiera volverme a Ti; no meramente como una sensación para ese momento, sino que fuera fiel en llevarlo a cabo en mi vida.
 
 
 
 
Aplicación a la vida
 
“Del mejor éxtasis que imparte la tierra nos volvemos insatisfechos de nuevo a Ti.” ¿Estamos bebiendo de los arroyos contaminados que nunca pueden satisfacer la sed de nuestra alma por el Señor Dios, la fuente de agua viva?
 

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